jueves, 20 de noviembre de 2008

HITORIA DE LA PEDAGOGÍA

UNIDAD V

I.-.- QUE PEDAGOGIA.-
Deriva del griego paidos y agogiaque significa conducción. Etimológicamente equivale a conducción del niño
-Conjuto de procedimientos y medios tecnicos operativos que orientan el proceso de enseñanza y aprendizaje.
- Ciencia que tiene como objeto de reflexion de la educación y de la enseñanza, asi como orientar y optimizar todo los aspectos relacionados con estas.
- La Pedagogía es teoria y practica cientifica de la educación. Actualmente el concepto de pedagogía es mas amplio porque incluye el estudio teorico y la regulación practica del proceso educativo.
II.- HISTORIA DE LA PEDAGOGÍA:
La pedagogía como
movimiento histórico, nace en la segunda mitad del siglo XIX. Reconoce serios antecedentes hasta el siglo XVIII, pero se afirma y cobra fuerza en el siglo XX, particularmente después de la primera Guerra Mundial (1.914 – 1.918). Sin embargo, la pedagogía general, combinada con la historia, tiene entre sus misiones la de intentar un esquema que haga las veces de brújula para orientar a los educadores en el laberinto de los sistemas y técnicas pedagógicas que surcan nuestra época.
El
pensamiento pedagógico puede decirse que comenzó su desarrollo desde los propios albores de la humanidad. El si mismo no es más que una consecuencia de su devenir histórico, en correspondencia con la necesidad del ser humano de trasmitir con eficiencia y eficacia a sus congéneres las experiencias adquiridas y la información obtenida en su enfrentamiento cotidiano con su medio natural y social.
Las ideas pedagógicas abogan en ese momento crucial de la historia del ser humano como ente social por la separación en lo que respecta a la formación intelectual y el desarrollo de las habilidades y las capacidades que habrían de lograrse en aquellos hombres en que sus tareas principales no fueran las de pensar, sino las requeridas para el esfuerzo físico productivo, tales ideas pedagógicas debían insistir lo suficiente para lograra en la práctica que la mayoría o la totalidad de la "gran masa laboriosa" aceptara esa condición de desigualdad. Con estas concepciones es que surgen las denominadas escuelas para la enseñanza de los conocimientos que se poseían hasta ese momento para el uso exclusivo de las
clases sociales selectas, asignándoseles a las clases explotadas, como única salida de sobre vivencia, el papel protagónico de la realización del trabajo físico.
Tales concepciones e ideas pedagógicas, conjuntamente con las cualidades que deben poseer tanto el alumno como el maestro, aparecen en manuscritos muy antiguos de
China, la India y Egipto.
El desarrollo del pensamiento pedagógico tiene lugar en Grecia y
Roma con figuras tan sobresalientes como Demócrito, Quintiliano, Sócrates, Aristóteles y Platón. Este último aparece en la historia como el pensador que llego a poseer una verdadera filosofía de la educación. El pensamiento pedagógico emerge con un contenido y una estructura que le permite alcanzar un cuerpo teórico verdadero. En el renacimiento la pedagogía figura ya como una ciencia independiente.
Entre 1.548 y 1.762 surge y se desarrolla la Pedagogía Eclesiástica, principalmente la de los Jesuitas, fundada por Ignacio de Loyola y que más tarde, en 1.832, sus esencialidades son retomadas para llegar a convertirse en el antecedente de mayor influencia en la pedagogía tradicional.
La pedagogía eclesiástica tiene como centro la
disciplina, de manera férrea e indiscutible, que persigue, en última instancia, afianzar cada vez más el poder del Papa, en un intento de fortalecer la Iglesia ya amenazada por la Reforma Protestante.
Se puede decir que la pedagogía tradicional, como práctica pedagógica ya ampliamente extendida alcanza su mayor grado de esplendor, convirtiéndose entonces en la primera institución social del estado nacionalista que le concede a la escuela el
valor insustituible de ser la primera institución social, responsabilizada con la educación de todas las capas sociales.
Es a partir de este momento en que surge la concepción de la escuela como la institución básica, primaria e insustituible, que educa al
hombre para la lucha consciente por alcanzar los objetivos que persigue el Estado, lo que determina que la Pedagogía Tradicional adquiera un verdadero e importante carácter de Tendencia Pedagógica, en cuyo modelo estructural los objetivos se presentan de manera tan solo descriptiva y declarativa más dirigidos a la tarea que el profesor debe realizar que a las acciones que el alumno debe ejecutar sin establecimiento o especificación de las habilidades que se deben desarrollar en los educandos, otorgándoles a éstos últimos el papel de entes pasivos en el proceso de enseñanza al cual se le exige la memorización de la información a él transmitida, llevándolo a reflejar la realidad objetiva como algo de quienes aprenden.
La Tendencia Pedagógica Tradicional no profundiza en el
conocimiento de los mecanismos mediante los cuales se desarrolla el proceso de aprendizaje. Ella modela los conocimientos y habilidades que se habrán de alcanzar en el estudiante, por lo que su pensamiento teórico nunca alcanza un completo desarrollo. La información la recibe el alumno en forma de discurso y la carga de trabajo práctico es mínima sin control del desarrollo de los procesos que subyacen en la adquisión del conocimiento, cualquiera que sea la naturaleza de éste, lo que determina que ese comportamiento tan importante de la medición del aprendizaje que es la evaluación esté dirigido a poner en evidencia el resultado alcanzado mediante ejercicios evaluativos meramente reproductivos, que no enfatizan, o lo hacen a menor escala, el análisis y el razonamiento.
La Tendencia pedagógica Tradicional tiene, desde el punto de vista curricular un
carácter racionalista académico en el cual se plantea que el objetivo esencial de la capacitación del hombre es que el mismo adquiera los instrumentos necesarios que le permitan tan solo intervenir en la en la tradición cultural de la sociedad; no obstante, esta tendencia se mantiene bastante generalizada en la actualidad con al incorporación de algunos avances e influencias del modelo psicológico del conductismo que surge y se desarrolla en el siglo XX.
Esta
teoría resulta ineficiente y deficiente en el plano teórico, por cuanto ve a éste como un simple receptor de información, sin preocuparse de forma profunda y esencial de los procesos que intervienen en las asimilaciones del conocimiento.
La preocupación por lo educativo constituye, justamente, una de las
características de la pedagogía de hoy: no siempre adopta una forma sistemática, ni se integra en una rígida concepción científica, sino que aparece junto a otras reflexiones en el sentido estricto del término.
1. RELACION ENTRE LA HISTORIA DE LA PEDAGOGÍA Y LA EDUCACIÓN:
Entre las principales relaciones podemos señalar:
o La pedagogía contemporánea cuenta entre sus aportes fundamentales la ampliación del
concepto de la educación. A lo largo de la historia de cada una de éstas, se puede ver que van tomadas de la mano; es decir, la educación ha cobrado una proyección social importante junto al desarrollo de la pedagogía.
o Mientras más se amplia el
concepto educativo, la pedagogía por su lado alcanza un dominio propio. Mientras que la educación va mejorando y superándose a lo lago de la historia con la realidad social y cultural que la condiciona, la pedagogía avanza de igual manera.
o Ambas, tanto la pedagogía como la educación, son guiadas de una manera u otra por la realidad social de un momento determinado. Se puede ver las variantes que sufrieron cada una de éstas a través de la historia en diversos momentos, dependiendo de la realidad que se estaba viviendo en ese momento.
o Se puede considerar que la pedagogía es la reflexión sobre la práctica de la educación, y que la educación es la acción ejercida sobre los educandos, bien sea por lo padres o por los maestros. Aunque en definición no son lo mismo, se puede decir que van relacionadas, de tal manera que una reflexiona (pedagogía) la acción que debe ejercer la otra (educación).
o La pedagogía es la teoría que permite llevar a cabo un acto, en este caso es el acto de la educación.
o Tanto la educación como la pedagogía no son hechos aislados, están ligadas a un mismo sistema, cuyas partes concurren a un mismo fin, conformando de esta manera un complejo sistema educativo.
o La delimitación de los diversos conceptos de: educación, pedagogía,
didáctica, enseñanza y aprendizaje. La investigación que permita avanzar en el surgimiento y devenir de estos conceptos es histórica, y deberá recurrir a las fuentes primarias producidas a lo largo de las actualmente denominadas Historia de la Educación e Historia de la Pedagogía.
o Hoy en día se puede decir que la Pedagogía está al mando como
disciplina omnicomprensiva y reflexiva de todo lo que ocurre en la educación.

3.- DEFINICIONES DE PEDAGOGÍA

Según la Real Academia Española, la pedagogía es la ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza. Esta ciencia proporciona guías para planificar, ejecutar y evaluar procesos de enseñanza y aprendizaje. La palabra proviene del mote griego antiguo paidagogos, que se usaba para referirse al esclavo que traía y llevaba a los niños a la escuela. De hecho paida o paidos significa niños, en oposición a andro que indica hombre. En base a esto se distingue entre pedagogía (enseñar a niños) y andragogía (enseñar a adultos). Actualmente, se distingue más entre pedagogía, que se ocupa más de la educación como fenómeno social y humano, y la didáctica, más centrada en los métodos de enseñanza en


Algunos autores la definen como ciencia, arte, saber o disciplina, pero todos están de acuerdo en que se encarga de la educación, es decir, tiene por objeto el planteo, estudio y solución del problema educativo; o también puede decirse que la pedagogía es un conjunto de normas, leyes o principios que se encargan de regular el proceso educativo.
El término "pedagogía" se origina en la antigua Grecia, al igual que todas las ciencias primero se realizó la acción educativa y después nació la pedagogía para tratar de recopilar datos sobre el hecho educativo, clasificarlos, estudiarlos, sistematizarlos y concluir una serie de principios normativos.
Etimológicamente, la palabra pedagogía deriva del griego paidos que significa niño y agein que significa guiar, conducir. Se llama pedagogo a todo aquel que se encarga de instruir a los niños. Inicialmente en Roma y Grecia, se le llamó Pedagogo a aquellos que se encargaban de llevar a pacer a los animales, luego se le llamó asó al que sacaba a pasear a los niños al campo y por ende se encargaba de educarlos.
Ricardo Nassif habla de dos aspectos en los que la pedagogía busca ocuparse del proceso educativo; el primero es como un cuerpo de doctrinas o de normas capaces de explicar el fenómeno de la educación en tanto realidad y el segundo busca conducir el proceso educativo en tanto actividad.
Otros autores como Ortega y Gasset, ven la pedagogía como una corriente filosófica que llega a ser la aplicación de los problemas referidos a la educación, de una manera de sentir y pensar sobre el mundo. La Pedagogía como ciencia no puede consistir únicamente en un amontonamiento arbitrario de reivindicaciones, convicciones y experiencia relativas a la educación. La pedagogía en su total sentido ha de abarcar la totalidad de los conocimientos educativos y adquirirlos en fuentes examinada con rigor crítico y exponerlos del modo más perfecto posible, fundándolos en bases objetiva e infiriéndolos, siempre que se pueda en un orden lógico.
Se presenta un conflicto al momento de definir Pedagogía: ¿Es una ciencia, un arte, una técnica, o qué? Algunos, para evitar problemas hablan de un "saber" que se ocupa de la educación, otros como Luis Arturo lemus )Pedagogía. Temas Fundamentales), en búsqueda de esa respuesta exploran varias posibilidades:
1.- La pedagogía como arte: este autor niega que la pedagogía sea un arte pero confirma que la educación si lo es. Arte: "modo en que se hace o debe hacerse una cosa. Actividad mediante la cual el hombre expresa estéticamente algo, valiéndose, por ejemplo, de la materia, de la imagen o todo. Cada una de las ramas en que se divide una actividad"[11]. Lemus dice "la pedagogía tiene por objeto el estudio de la educación, esta si puede tener las características de una obra de arte...la educación es eminentemente activa y práctica, se ajusta a normas y reglas que constituyen los métodos y procedimientos, y por parte de una imagen o comprensión del mundo, de la vida y del hombre para crear o modelar una criatura humana bella... cuando la educación es bien concebida y practicada también constituye un arte complicado y elevado, pues se trata de una obra creadora donde el artista, esto es, el maestro, debe hacer uso de su amor, inspiración, sabiduría y habilidad" [12]
2.- La pedagogía como técnica: por técnica, según el diccionario Kapelusz de la lengua española entendemos, un conjunto de procedimientos y recursos de que se sirve una ciencia o arte [13]. La pedagogía puede, perfectamente y sin ningún problema ser considerada una técnica, pues son los parámetros y normas que delimitan el arte de educar.
3.- La pedagogía como ciencia: la pedagogía cumple con las características principales de la ciencia, es decir, tiene un objeto propio de investigación, se ciñe a un conjunto de principios reguladores, constituye un sistema y usa métodos científicos como la observación y experimentación.
Clases de pedagogía:

Pedagogía normativa: "establece normas, reflexiona, teoriza y orienta el hecho educativo... es eminentemente teórica y se apoya en la filosofía... Dentro de la pedagogía normativa se dan dos grandes ramas:
La pedagogía filosófica o filosofía de la educación estudia problemas como los siguientes:
1. El objeto de la educación.
2. Los ideales y valores que constituye la axiología pedagógica.
3. Los fines educativos.
La pedagogía tecnológica estudia aspectos como los siguientes:
1. La metodología que da origen a la pedagogía didáctica.
2. La estructura que constituye el sistema educativo.
3. El control dando origen a la organización y administración escolar."[14]
Pedagogía descriptiva: estudia el hecho educativo tal como ocurre en la realidad, narración de acontecimientos culturales o a la indicación de elementos y factores que pueden intervenir en la realización de la práctica educativa. Es empírica y se apoya en la historia. Estudia factores educativos: históricos, biológicos, psicológicos y sociales"[15]
Pedagogía psicológica: se sitúa en el terreno educativo y se vale de las herramientas psicológicas para la transmisión de los conocimientos.
Pedagogía teológica: es la que se apoya en la verdad revelada inspirándose en la concepción del mundo.
Fuentes y ciencias auxiliares de la pedagogía:
Pedagogía experimental: no es totalmente experimental pero se le llama así porque busca la observación directa y exacta de los procesos psíquicos-educativos y psíquico-instructivos y de desarrollar datos estadísticos.
Psicología y antropología: porque se encarga del estudio del comportamientos de los educandos.
La lógica como teoría general de investigación científica, la estética, didáctica especial, asignaturas escolares (ciencias de la naturaleza, del lenguaje, geografía, historia, matemáticas, conocimientos artísticos y técnicas.
4.-DIFERENCIA ENTRE EDUCACION Y PEDAGOGIA







5.-.- HACIA UNA PEDAGOGÍA POR PROYECTOS DE VIDA
En este capítulo se propone incluir dentro del proceso de construcción, fortalecimiento, autonomización o flexibilización del modelo pedagógico institucional elementos de la pedagogía por proyecto de vida, como una estrategia para educar integralmente. Ningún enfoque como este presenta conceptos, teorías, didácticas, metodologías, estrategias y herramientas cognitivas, cognoscitivas, curriculares, evaluativas, pedagógicas y educativas en torno al desarrollo de cada una de las dimensiones que constituyen al sujeto educable, finalidad última del acto de educar.
Lo común es que los enfoques y modelos pedagógicos contemporáneos aborden teórica y metodológicamente el desarrollo de los componentes cognitivos, socioafectivos y operativos. La pedagogía por proyectos de vida no se sustrae a esta tendencia actual. Sin embargo, va más allá de esta frontera, alcanzando espacios de la complejidad del individuo, generando oportunidades para formar no sólo en las dimensiones cognitiva y socioafectiva, sino además en las otras funciones psíquicas (entre otras, motivación, memorias, aprendizajes, atención, concentración, voluntad, sensibilidad, sentimientos, emociones), así como en las dimensiones física, espiritual, estética, cultural, ecológica, moral, ética, política e histórica adscriptibles a cada persona; generando oportunidades para procesar, usar y aplicar el conocimiento, enriquecer conceptos y conocimientos; para vivenciar estos encontrándoles utilidad en la vida personal y social.
Es necesario que los modelos pedagógicos institucionales (y los modelos pedagógicos particulares, es decir los modelos de cada uno de los docentes, áreas y unidades, los cuales deben encontrarse en diversos momentos del modelo pedagógico institucional) aprendan a educar de manera sistemática por proyectos de vida. Educar por proyectos de vida significa humanizar el acto formativo y en general el acto educativo, generando oportunidades y capacidades para que el desarrollo de los contenidos instruccionales y los diversos momentos del acto educativo alimenten los procesos de diseño, ejecución, evaluación y control de los proyectos de vida de los estudiantes (Arboleda, 1995, 2000, 2001, 2002, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007). Lo deseable es que este proceso se mimetice en los mismos educadores docentes, administrativos y padres de familia.
Valdría la pena, como se expone más adelante, que cada docente asumiera el acto de educar como un proyecto de vida pedagógico. Esto elevaría el nivel de calidad de los modelos pedagógicos, y constituiría una estrategia para autonomizar, flexibilizar y potenciar estos. En este sentido es importante que la institución abriera espacios para que los docentes, individualmente y/o por áreas o niveles, confrontara su acción con el concepto institucional de educar. Algunas de las matrices de autoevaluación que presentamos en este texto, particularmente en algunos de los anexos, sirven este propósito
* Asesor nacional Pedagogía por proyectos de vida y desarrollo de comprensiones. Director científico de la Fundación Penser y de la Red de Pedagogía y Docencia investigativa. Autor de los textos, entre otros: Pensamiento lateral y aprendizajes (Editorial Magisterio, 2007), Mi proyecto de vida: desarrollo del pensamiento axiológico, cooperativo y hacedor (ERF, 2002), Estrategias para la comprensión significativa (Edit Magisterio, 2005), Metodología del aprendizaje por comprensión, competencias y proyecto de vida (U A C, 2007), Modelos pedagógicos autónomos (UAC, 2007), Desarrollo de comprensiones (Mc Graw Hill, en prensa).Principio del formulario
A. LA PROPUESTA PEDAGÓGICA DE PAULO FREIRE
Paulo Freire sustenta su
teoría pedagógica en los siguientes postulados:
La
pedagogía liberadora sienta sus bases de una nueva pedagogía en completa oposición a la educación tradicional y bancaria. La enseñanza de la lectura y la escritura en los adultos busca la reflexión y el cambio de las relaciones del individuo con la naturaleza y con la sociedad. El objetivo esencial de la educación, que propone Freire, es liberar a la persona de las supersticiones y creencias que le ataban, y liberar de la ignorancia absoluta en que vivían; transformarla a su estado de dignidad y humanismo mas no uniformizarla ni reproducirla lo pasado, tampoco someterla, tal como ocurre en la educación tradicional que ha imperado varios siglos.
Una pedagogía del oprimido no postula
modelos de adaptación, de transición ni de la modernidad de la sociedad sino modelos de ruptura, de cambio, de la transformación total de la persona, especialmente el acceso a una educación digna y con igualdad de derechos y devolverlo a su estado natural con que fue creado cada ser humano.
Se fundamenta en la toma de
conciencia. A esto Freire le llamó "concientización", en el sentido de la transformación de las estructuras mentales; vale decir, que la conciencia cambiada no es una estructura mental rígida, inflexible y dogmática sino una conciencia o estructura mental dinámica, ágil y dialéctica que facilite una acción transformadora, un trabajo de transformación sobre la sociedad y sobre sí mismo.
La propuesta de la alfabetización sistemática y estructurada está determinada por la relación dialéctica entre la
epistemología, teoría y técnicas. Se fundamenta en que si la práctica social es la base del conocimiento, también a partir de la práctica social se construye la metodología, unidad dialéctica que permita regresar a la misma práctica y transformarla. La metodología está fijada por el contexto de lucha en el que se ubica la práctica educativa específica; el marco de referencia está definido por lo histórico y no puede ser rígido ni universal, sino que necesariamente tiene que ser construido por los hombres en calidad de sujetos cognoscentes, capaces de transformar la realidad. Ésta fue la tarea que realizó Zúñiga Camacho.
El
método de alfabetización tiene como finalidad principal hacer posible que el adulto aprenda a leer y escribir su historia y su cultura, su modo de explotación y esclavismo, que pueda conquistar el derecho a expresarse y decidir su vida. Que nadie decida por nadie, todos sean capaces de ejercer su libre albedrío con sabiduría.
Freire toma en cuenta
el conocimiento como un proceso continuo; resalta el hecho de que todo conocimiento presupone una práctica. El conocimiento debe ser objetivo en el sentido que sea dado exclusivamente por el objeto. Ningún conocimiento es neutro respecto a las diversas prácticas realizadas por los grupos humanos. Con esto, Freire enfatiza que su metodología no es referida al hombre sino a su pensamiento y lenguaje, a los niveles de percepción de la realidad que le rodea.
Freire propone que el
diálogo como método permite la comunicación entre los educandos y entre éstos y el educador; se identifica como una relación horizontal de educando a educador, en oposición del antidiálogo como método de enseñanza tradicional que implica una relación vertical de profesor sobre el alumno. Sobre esta base propone la educación dialógica como la forma de desarrollar una pedagogía de comunicación que permita y facilite dialogar con el educando sobre algo. Ese algo es el programa educacional que se propone en situaciones concretas de la vida del pueblo, lo que posibilita que el analfabeto logre el aprendizaje de la escritura y la lectura, luego introducirse en el mundo de la comunicación, actuar como sujeto y no como objeto pasivo que recepciona lo que impone el profesor, así dar paso a la transformación total en su ser y vivir de acuerdo a los paradigmas del presente siglo XXI.

B. EL ROL DEL EDUCADOR EN LA PEDAGOGÍA LIBERADORA
Según la propuesta pedagógica de
Paulo Freire, el papel que desempeña el educador en la Pedagogía Liberadora es dialogar con el educando en franca amistad, así obtener los temas generadores y de interés y no debe presentar su programa el educador como símbolo de imposición.
Los temas generadores contienen en sí la posibilidad de desdoblarse en otros tantos que a su vez provocan nuevas tareas que deben ser cumplidas.
Para llegar a la determinación de los temas generadores y proponer el contenido programático (
programas), Freire plantea dos posibilidades: el primero a partir de la investigación interdisciplinaria y la segunda a partir de un mínimo de conocimientos de la realidad. La primera consta de tres etapas: Apropiarse de los núcleos centrales de contradicción para organizar el contenido programático de la acción educativa; se escogerá algunas de las contradicciones para elaborar las codificaciones o representaciones de las situaciones sobre las cuales los educandos, como sujetos cognoscentes, realizarán sus reflexiones críticas; comenzar los diálogos decodificadores en los círculos de investigación temática, es decir, ejecutar las reflexiones críticas de las contradicciones
El educador tiene como prioridad ayudar al educando a lograr un punto de vista cada vez más crítico de su realidad, con la alta
responsabilidad que este acto requiere. Al mismo tiempo, tanto el educando como el educador aprenden mutuamente, nadie es más en la pedagogía liberadora.
El maestro progresista jamás separa el contenido de los
métodos; no se puede entender la práctica educativa solamente a partir del maestro, del alumno, del contexto, del contenido, del método porque la práctica educativa es una totalidad. Involucra un conjunto de piezas de aprendizajes que forman un objeto real.
El maestro, según Freire, debe manejar un método de enseñanza dentro del contexto de la práctica educativa. Debe tener imaginación, aprovechar situaciones, usar e inventar técnicas, crear y utilizar
medios que propicien la actividad y el diálogo con los educandos, mucho más cuando el proceso de enseñanza aprendizaje se produce en condiciones no favorables.
Por último, para Freire, la pedagogía de la pregunta es fundamental en la educación liberadora o la educación problematizadora y en la concientización. Entonces, una verdadera educación liberadora se nutre de la pregunta como desafío constante a la
creatividad y al descubrimiento. Por lo tanto, la educación liberadora es la pedagogía de la pregunta y su método el diálogo.
C. EL ROL DEL EDUCANDO EN LA PEDAGOGÍA LIBERADORA
En el contexto de esta perspectiva pedagógica, el educando debe ser capaz y consciente de su realidad y cambiar su estructura mental para su transformación y liberación mediante un pensamiento crítico de su realidad circundante.
El educando debe enfrentar con un pensamiento crítico la lectura de los
libros, de las revistas y los periódicos; que analicen cómo se manifiestan en forma diferente los diarios que tratan un mismo hecho con el objetivo de que los participantes, al leer o escuchar una noticia, no lo hagan de forma pasiva sino conscientes que necesitan liberarse y ser diferentes en su estructura mental.
El educando se siente sujeto de su pensar, puede discutir su pensar, su propia visión del mundo circundante. Aquí es importante la comprensión, pues, el educando es crítico por tanto su acción lo será también. Desde esta perspectiva, se necesita un método activo que permita ser crítico al educando, por medio del
debate de situaciones existenciales en grupos.
D. LA EXPERIENCIA EDUCATIVA EN EL CONTEXTO DE LA PEDAGOGÍA LIBERADORA DE PAULO FREIRE
En la labor educativa liberadora emprendida por Paulo Freire destaca la liberación de la dominación y el esclavismo imperante; enseñar a leer y escribir la historia; cambiar y transformar la estructura mental; enfrentar con un pensamiento crítico lo que se lee y no ser un ente pasivo. Toda esta labor emprendida es una realidad hoy; nadie es esclavo ni tampoco sujeto a una dominación; las
leyes nacionales e internacionales protegen al individuo; todos tienen derecho a la educación, sin excepción alguna de credo, religión, sexo, raza y otros.
Pareciera que la labor educativa liberadora de Freire es una realidad; sin embargo, educandos, padres, maestros y la sociedad misma es esclavo y prisionero de vicios y antivalores que degeneran
la personalidad, a tal punto que la humanidad está sucumbiendo en la sima de una destrucción fatal.
Solamente como
muestra, personas adultas y jóvenes son esclavos de la drogadicción, el alcoholismo, la prostitución, el libertinaje, el facilismo o la ley del menor esfuerzo, y otros. Hoy nuestra sociedad está saturada de personas instruidas pero hace falta personas educadas; personas que son esclavas de las circunstancias pero pocas crean las circunstancias; personas arrastradas por la corriente y pocas que van contra la corriente; personas que actúan y luego piensan pero pocas que piensan y luego actúan; personas meros reflectores de los pensamientos de otros hombres pero pocos pensadores y fuertes para obrar; personas carentes para defender sus convicciones y sueños pero pocos para defender éstos.
La pedagogía liberadora de Freire requiere ser practicada con mayor ímpetu en nuestras escuelas, colegios y universidades para que realmente el educando sea libre de todo vicio y esclavismo. En nuestra práctica pedagógica ponemos mayor énfasis al
desarrollo de la personalidad de cada educando, al desarrollo de la capacidad de pensar y ser crítico de su realidad, y finalmente sea capaz de obrar y hacer aquello que dignifique su persona, aquello que le haga feliz, aquello que le lleve al éxito; aquello que le haga fuente de inspiración para otros, aquello que le haga una persona capaz de llevar una responsabilidad, que dirijan empresas, que influyan positivamente sobre la personalidad de otros hombres.
La educación liberadora está comprometida en formar hombres y mujeres que sean fuertes para pensar y obrar; hombres y mujeres que sean amos y no esclavos de las circunstancias; hombres y mujeres que posean amplitud de mente; hombres y mujeres que posean claridad de pensamiento y
valor para defender sus convicciones. Semejante educación liberadora de Manuel Zúñiga Camacho y Paulo Freire provee algo más que una disciplina mental; provee algo más que una preparación para la vida, fortalece el carácter, de modo que no se sacrifiquen la verdad y la justicia al deseo egoísta o a la ambición malsana; fortalece la mente contra el mal y los vicios. Esta es la verdadera esencia de la pedagogía liberadora que propugnó Zúñiga Camacho y Freire, que tanta falta hace en nuestra sociedad.
E. LAS DESVENTAJAS DE LA PEDAGOGÍA LIBERADORA
Respecto a la desventaja de esta tendencia, el mismo Freire reconoce que en su concepción pedagógica está ausente el reconocimiento de la lucha de clases. Se concibe la transformación individual y del
grupo, pero no destaca las vías para la transformación social.
Freire reconoce que en sus primeras obras hubo mucha ingenuidad, subjetividad y la falta de claridad político ideológico, puntualiza el hecho de no haber reconocido la lucha de clases y la dimensión
política ideológica de la educación.
En el quehacer y aporte humano nada es perfecto, todo lo humano es falible. El postulado de la pedagogía liberadora de Zúñiga Camacho y Paulo Freyre no son ajenas a esta realidad. Lo importante es recoger aquello que es útil y favorable y desechar lo que no es positivo.


CONCLUSIONES
La propuesta pedagógica de Paulo Freire, el rol del educador y del educando, y la experiencia educativa en el contexto de la Pedagogía Liberadora, llegamos a las siguientes conclusiones:
La propuesta pedagógica de Freire, en la década del 60, fue precedida por Camacho en el año 1902, cuyos propósitos eran similares: Liberar a la persona de la opresión, la explotación y la
esclavitud imperante.
La teoría pedagógica liberadora destaca aspectos trascendentales, tales como: liberar a la persona, transformarla mas no uniformizarla ni reproducirla; plantear modelos de ruptura, de cambio, de la transformación total de la persona; la toma de conciencia, a lo que le llamó "concientización" en el sentido de la transformación de las estructuras mentales; El método de alfabetización para que el adulto aprenda a leer y escribir su historia y su cultura, su modo de explotación y esclavismo, que pueda conquistar el derecho a expresarse y decidir su vida; la metodología está fijada por el contexto de lucha (perseverancia) en el que se ubica la práctica educativa específica; el marco de referencia está definido por lo histórico y no puede ser rígido ni universal, sino que necesariamente tiene que ser construido por los hombres en calidad de sujetos cognoscentes, capaces de transformar la realidad; el diálogo como método permite la comunicación entre los educandos y entre éstos y el educador; se identifica como una relación horizontal de educando a educador; la pedagogía de la pregunta es fundamental en la educación liberadora o la educación problematizadora y en la concientización.
El docente emplea el método dialéctico en franca amistad con el educando, así obtener los temas generadores y de interés y no debe presentar su programa el educador; el educador tiene como prioridad ayudar al educando a lograr un punto de vista cada vez más crítico de su realidad, con la alta responsabilidad que este acto requiere.
El educando debe ser consciente de su realidad y cambiar su estructura mental para su transformación y liberación mediante un pensamiento crítico de su realidad circundante.
La pedagogía liberadora de Freire prepara a la persona para ser crítico y tomar conciencia de su realidad y desarrollar su personalidad, su pensamiento y actuación sabia e inteligente.
En esencia, la pedagogía liberadora centra su
atención en la concientización y el diálogo educando-educador; la comprensión crítica y la acción transformadora; y las acciones del aprendizaje del educando deben obrar una profunda transformación, que es la meta final de esta tendencia pedagógica.



RECOMENDACIONES
Después de haber arribado a las conclusiones pertinentes, presentamos algunas sugerencias oportunas para la práctica pedagógica en nuestro quehacer educativo:
Divulgar en nuestras escuelas, colegios y universidades que tengan en cuenta y rescaten el preciado valor de la pedagogía liberadora sustentada por Camacho y Freire, de lo contrario tendremos carencia de hombres pensadores y reflexivos.
Recomendamos a cada institución educativa y docente tomar muy en cuenta las característica de la propuesta pedagógica para hacer de nuestra educación una herramienta de verdadera transformación y cambio de nuestro ser y de la sociedad.
Sugerimos utilizar, en el ejercicio profesional docente, el diálogo en franca amistad con el educando, que es el método fundamental; luego, ayudar al educando para que sea más crítico de su realidad.
Recomendamos que como institución educativa y como
docentes estamos llamados y obligados a sembrar la semilla de la concientización y el cambio de la estructura mental de nuestros educandos para una profunda transformación de su ser y de la sociedad.
Pregonar la aplicación sabia e inteligente de la propuesta pedagógica de Freire, pues, preparará al educando para ser crítico y tomar conciencia de su realidad, desarrollar su personalidad, su pensamiento y actuación sabia e inteligente.
Sugerimos que cada educador haga un alto en su quehacer educativo y medite, qué estoy haciendo con mis educandos, son críticos, son conscientes que deben cambiar su estructura mental. Pongamos en práctica la
escuela de Zúñiga Camacho y Freire, y la verdad nos hará libres.